jueves 8 de enero de 2009

Hola a todos,

Lo que sigue a continuación es el conjunto de las entradas previas del Blog, que tras su reorganización pasan a estar compiladas en una sola.

Entradas previas en el BLOG

08 enero 2006

Fotos del viaje de fin de año










27 noviembre 2005

En mitad del Torcal de Antequera . . .



. . . hicimos estas fotos.

22 noviembre 2005

DESPUES DE UN DIA DE MONTAÑA

Son las ocho menos veinte y tengo la espalda recostada en una de las almenas de la antigua muralla de la ciudad, en lo alto de un cerro. Ante mi toda Antequera pintada de un tenue amarillo. Aquí casi todas las farolas son de ese color. El resto de compañeros de viaje andan por el hotel, me imagino, después de todo un día de montaña. Es bueno tener este rato para relajarse. Y yo aquí, con mi cuaderno de viaje, intercalando miradas a la ciudad y palabras escritas, tejados y torres con pensamientos.
Mis ideas vagan relajadas, parece que la ducha también les hubiera llegado a ellas. Y van de las personas con las que comparto este fin de semana a las que se quedaron en otro lugar pero que siempre llevo conmigo. De las caras de hoy a las de anteriores viajes. Ahora me interrumpe el sonido de los tacones sobre el empedrado de una señora del brazo de su marido.
Que silencio hay aquí . . . .
El viento sopla suave y frío, no importa, estoy bien abrigado. Ahora pasa muy cerca un adolescente en una moto ruidosa. Me ve y hace un caballito; seguro que ha pensado algo como “voy a darle vidilla al pureta este, que está tan solo ahí asomado”. Vuelve el silencio. Ojala pudiera transmitir todo lo que es este lugar a los que leéis estas historias. Suenan las campanas de las iglesias. Son las ocho. A “y media” vamos a poner todas las fotos de hoy en el ordenador portátil que ha traído Fernando. El viento, la piedra de la muralla, la oscuridad del cielo, parece que yo fuera lo único efímero de este lugar. Bueno, el de los caballitos en la moto cuesta abajo puede que sea más efímero que yo.
Todavía me quedan al menos quince minutos para seguir escribiendo cosas. Pero esas ya no las puedo compartir con vosotros. Cuando era pequeño recuerdo a la presentadora de “Un, dos, tres” diciendo “…y hasta aquí puedo leer”.
Pues eso, que hasta aquí habéis podido leer.

El viento continua y el paso de la gente y la calma y la noche negra y amarilla. Que frío hace . . .

Por estos ratos, y también por otras muchas cosas, merece la pena vivir.


miguel

02 noviembre 2005

LO QUE HE SENTIDO



Viaje a Picos de Urbión: 1 a 7 de agosto 2005

ESTO ES LO QUE HE SENTIDO

Este fin de semana he salido de nuevo para hacer senderismo, lo que empezó como una alternativa, continúa como una necesidad, es normal, cuando se camina y se miran las montañas, los campos, los bosques, los prados y todo lo que albergan te acabas enganchando, necesitas volver, no importa el esfuerzo.
Bueno la cuestión es que un compañero de viaje, creo que él también está enganchado a las montañas, me ha invitado a mirar los comentarios de nuestro viaje a SORIA, después de leerlos he cogido mi “boli mágico”, y ale a escribir:
Todo empezó una mañana de verano, Bera me llamó:
-apúntate conmigo
- no se
Me cuenta todo lo que vamos ha hacer, me invita a mirar las actividades, me convence, para esto soy fácil, aunque un poco reticente, es la primera vez que viajo sin todos mis amigos de siempre.
Llega la hora de la partida, la primera noche en Sevilla, ¡¡que calor¡¡, la calle Betis no me quiere, pero me querrá. Amanece, nuestro primer encuentro, cada vez estoy más nerviosa, ¡¡Dios, no conozco a nadie¡¡, los acontecimientos se van sucediendo, viaje, desayuno, comida, van naciendo lazos, reparto de habitaciones, esto me recuerda a mis años de Colegio Menor, todos juntos, y si es posible revueltos, ¡¡ genial¡ ¡. Muchos más lazos, el compañerismo y la buena voluntad se palpan en el ambiente,
- lo que necesites lo tengo yo
- y si no, yo
Desayunos, barritas energéticas (y que barritas), cenas, paseos nocturnos, maravillosas estrellas, unas fugaces y otras no, satélites, planetas, no sabía que estaban en el cielo, bailes de salón en la calle, me gusta bailar, no quiero dejar de hacerlo, creo que existe la pareja perfecta; subimos montañas, bajamos montañas, andamos valles, lagunas y más lagunas, pueblos, pantanos, ríos, ciudad, iglesias y más iglesias, hay muchas en Soria, Puri y yo nos repartimos dos chicos guapos en la Concatedral, se llama así por que el Señor Obispo, la tiene compartida, para Conchi no hay, nos reímos mucho.

Pasan los días, no quiero que acabe ¡¡ Cristinaaaa, no me cuentes los días, por fa, pasan solos ¡¡.

Tenemos que volver, estoy triste, no quiero que se me note, siempre ocurre. Quiero repetir.

¡¡¡Mis delfines azules guardan el recuerdo de todos o todas, juntos-sonriendo. No hay problema, todo saldrá bien, estoy segura¡¡¡.

Gracias a todos por hacer que esa semana fuera IMPRESIONANTE.
F.C.M.
(Disculpas por la publicación tardía, por parte del administrador)

NO TIENE PRECIO


Viaje a Portugal 1 a 7 de septiembre 2005
Texto remitido por G.C.

No tiene precio.

Vuelvo del viaje de una semana por la costa vicentina y me siento como hace tiempo que no me sentía. No sólo es lo bien que lo he pasado, el bordear los acantilados del litoral alentejano, siempre con el mar pegadito a nuestra izquierda, con la visión de las rocas rodeadas de espuma entre distintos tonos de azules y turquesas, recorriendo paisajes que ni imaginabas que existían a menos de 400 kilómetros de tu ciudad – Fernando, viva la madre que te parió- el terminar la ruta con un baño en una cala casi desierta y comer con los compañeros un bocata que allí te sabe a gloria, contemplar puestas de sol que te cargan las pilas para una buena temporada y compartir la habitación con la compañera que te ha tocado y que, que suerte, es una tía genial, y los mojitos y caipirinhas con todo el grupo en el bareto del pueblo.
Es mucho más que todo eso o la suma de todo. El caso es que se vuelve nueva, y eso la verdad, no tiene precio.
Para todo lo demás...

(Disculpas por la publicación tardía por parte del administrador)

13 octubre 2005

"De barro hasta las orejas"





Ya tenemos aquí las lluvias.
Se hicieron esperar y el verano se alargó, pero ha sido cuestión de tiempo y algo de paciencia.
Ya estamos en faena y le damos al campo una semana para que recupere ese color tan verde que nos gusta.
Ayer, miércoles 12, día del Pilar, tuvimos la primera ruta verdaderamente otoñal. El cielo encapotado, nubes grises que corrían como galgos, cortinas de lluvia en el horizonte, viento ocasional y esa sensación de inseguridad que te da los cambios climatológicos y los fenémenos meteorológicos.
Llovía sobre mojado, ya que habíamos tenido unos días previos de aguaceros y el día se nos presentaba inestable.
La mañana fue muy bien. Algo de sol y viento en calma.
La tarde, de regreso de ese extraordinario mirador de la Vega de Anterquera, que es el pico Camorro Alto, se nos fue nublando y cuando ya bajábamos de las piedras calizas de la sierra de la Chimenea, cayeron un par de chaparrones.
Cubiertos con los chubasqueros y algún que otro invento, superamos las dos "crisis" sin alborotos ni estampidas, pero quedó, lo que quedó en ese bendito suelo, agrietado y seco de hace solo unos días. Lo que quedó en ese marrón blandito de las laderas de la sierra y sobre todo del llano. Barro, que no tierra. Barro del que parece que enamora a las botas de los sufridos y alegres montañeros. Barro con el que se hacen los tiestos para las macetas. Pues de ese barro estaba el campo lleno.
Resbalón y resbalón. Risas contenidas y finalmente carcajadas.
De barro hasta las orejas.
La lluvía nos dejó tranquilo hasta después del café y ya de viaje a Sevilla nos lavó nuevamente los coches, pero las botas. Escondidas tras el barro estaban las botas. Los pantalones de algunos y algunas tenían otro color y las manos de albañil haciendo mezcla.
Damos la bienvenida al otoño. Los campos y muchos de nosotros nos alegramos con su llegada.


01 octubre 2005

ADIOS AL VERANO


No es un título muy novedoso. Cada año se nos viene a la cabeza y nos entran ganas de decirlo, "adiós al verano".
Para mí, el verano es una estación más, porque espero tanto del otoño, que no me deja lugar para el recuerdo.
De todas formas, he de detener un momento los pasos estacionales y mirar al verano.
Desde junio, que marchamos a Sierra Nevada, habiendo quedado reflejo de las experiencias vividas, en este blogg, a nuestros alegres viajes por el norte de España.
Miro hacia atrás en el recuerdo y lo que me vienen son caras, muchas caras de felicidad y de sonrisa fácil, de lengua suelta y nerviosilla, de hambruna saciada, de sudores que retaban al reto, de miradas compinchadas, de sagrados momentos que no queríamos que pasaran, de silencios de admiración, de estrellas con infinitos nombres, de fabadas y de prados verdes, de vacas, de muchas vacas, de pura envidia del mundo, de respirar pausado y agitado nervio del corazón.
En este alto, detenido a la espera del fin del verano, miro cara a cara a todos esos rostros que ya no serán anónimos, por lejos que se vayan y desaparezcan. Recuerdo el conjunto de sus miradas y sin pestañear, buscando la unión con cada espíritu, les digo. "gracias".
Os necesitábamos y aparecísteis. Pudimos convertir en realidad cada viaje soñado, cada proyecto se convirtió en un sueño de carne y hueso que siempre recordaremos y por eso y mucho más, tengo que daros las gracias.
Daré la espalda al pasado, porque el futuro próximo me llama. En secreto, a ratitos, destaparé el frasco de las esencias y aspiraré el verano, para recordar, para vivir calladamente los momentos que compartimos.
Fernando.

Hace un año

Hace un año, en septiembre de 2004, me llamó Fernando un día para avisarme de que estaba pensando hacer una ruta junto a unos amigos suyos por Sierra Nevada. Se trataba de subir desde Lanjarón hasta el pico del Caballo. Ninguno de los que íbamos conocíamos el camino y aquello tenia un cierto aire de descubrimiento y aventurilla. Tardaríamos dos días entre la ida y la vuelta y pasaríamos la noche en un refugio. Me uní al grupo sin dudarlo un momento y me alegré de haberlo hecho; Lo pasamos muy bien y es un fin de semana del que guardo un recuerdo muy bueno.
A continuación puedes ver estas fotos del lugar durante esos dos días, tomadas por Chema, uno de los miembros del grupo.Y todo esto te lo cuento ahora porque esa zona que recorrimos ha desaparecido. La han quemado, involuntariamente sí, pero la han quemado. Los informativos dicen que el fuego ya fue extinguido pero acabo de ver en un foro de montañeros unas fotos tomadas en esa zona y me temo que el fuego se ha apagado por la sencilla razón de que ya no quedaba nada más que pudiera quemarse. Y pensando sobre ello me doy cuenta de que si algún día llego a tener hijos, nunca podré ir con ellos a ese lugar y que lo vean como nosotros lo vimos el año pasado. Cuando se haya regenerado hasta borrar las huellas de ese incendio yo ya seré un anciano y no estaré en condiciones de hacer una ruta con ese grado de exigencia física. Así que ya ves, lo que hay en las fotos que estás viendo ya no existe. Algún día volverá a existir, pero será para otra generación, no para la nuestra. Para nosotros se ha perdido para siempre.
Y como no es este el lugar de las cosas tristes no voy a seguir escribiendo.
Miguel

21 septiembre 2005

Palabras, palabras, . . .

Puesta de sol sobre la cara norte del Mulhacén
(Nota: Hacer clic sobre la foto para verla ampliada.)

Hace algún tiempo, le comentaba a un conocido como había sido una ruta por Sierra Nevada. Al describírsela sentí que no había podido transmitirle - y mira que lo intenté - lo que se siente en algunos momentos en los que después de muchas horas de camino te apartas un poco de tus compañeros y sientes el silencio y la inmensidad de lo que te rodea. Por mucho que lo describas, la cara de quien te escucha te grita : "¿Y para eso tanto esfuerzo?". Había dado por tarea imposible el hacer comprender lo que es esa sensación hasta que anoche, leyendo, encontré el párrafo que a continuación copio. Está escrito por José Saramago, él también ha experimentado lo que es el caminar solo por una montaña que no es más que un enorme pedregal sin atractivo aparente, pero a diferencia de mí, sí ha sabido expresarlo con palabras, que quiero compartir aquí con los que leéis este extraño artilugio que es el Blog.
Miguel

"El placer profundo, inefable, que es andar por estos campos desiertos y barridos por el viento, subir un repecho difícil y mirar desde allí arriba el paisaje negro, desértico, desnudarse de la camisa para sentir directamente en la piel la agitación furiosa del aire, y después comprender que no se puede hacer nada más, las hierbas secas, a ras de suelo, estremecen, las nubes rozan por un instante las cumbres de los montes y se apartan en dirección al mar y el espíritu entra en una especie de trance, crece, se dilata, va a estallar de felicidad. ¿Qué más resta, sino llorar?"
Cuadernos de Lanzarote
José Saramago

16 septiembre 2005

Hace una semana . . .


Hace una semana que volvíamos del SW Alentejano. Un tiempo insuficiente para ordenar las impresiones de aquéllos siete días. Las imágenes y percepciones se suceden imparables y todo no te lo puedo contar en este espacio público. Tienes que ir, o mejor, tenemos que ir…¡No estaría mal! Y tendríamos que volver después de haber ido porque, de seguro, algo se nos escaparía, aunque lo visto es incentivo suficiente para que la imaginación se dispare como una fugaz del cielo.

Y hablando de cielo, aprendí sobre Enrique El Navegante, y de su escuela de eruditos mallorquines, judíos para más detalle que, en definitiva, eran los cosmopolitas de la época, los que sabían de los límites del cielo y de la tierra, de su condición horizontal o elíptica. Es allí, en Sagres, donde el viento te arroja al mar para planear con las gaviotas a límites desconocidos trazados por fantasmas de navegantes ilustres. La idea está implícita en el topónimo “Algarve “ que en árabe significa “más allá”.

No quiero divagar, porque a ti lo que te apasiona es lo verosímil y los detalles concretos. Siendo así podría enumerarte un sinfín de calificativos para describir las aguas, las arenas sin hollar, los humedales y cañaverales, amen de los pinos piñoneros en dunas fósiles, de los senderos angostos en cortados de vértigo -algunos con nidos de águilas “okupados” por cigüeñas-, de la jara sin flor y de la uña de gato arañando el acantilado, de las nutrias que moran en el río menos polucionado de Europa “El Mira”. ¡Increíble!…¡Tienes que gritarle al abismo porque no puedes aguantar tanto entusiasmo! Te rompes y luego te reconstruyes con todo lo bueno que tomas a tu alrededor y ...

Y por último, recordarte el fenómeno extraño del que te hablé. Cuando el sol se oculta en el horizonte el mar cambia el color en segundos y el oleaje se hace más fuerte y sonoro (tengo vídeo). Todo parece una orquestación para recibir las sombras de la noche…un golpe de viento y un batir de ola, es lenguaje de poder absoluto para cautivar y engullir. Aunque esto último lo dejaré para más adelante, cuando me reencarne en una caracola o “búzio”. Hasta ese día, espero seguir disfrutando de la tierra de nuestros vecinos los lusos, que es como estar en nuestra propia casa.


Sevilla a 14 de septiembre de 2005
M.J. Escribano Rivero
May

10 agosto 2005

Entre Burgos y Soria



Entre Burgos y Soria hay un pueblecito de color de piedra. Tiene una carretera por donde los camiones pasan con exceso de velocidad, una estación de tren por donde no pasa un tren desde hace años, una fabrica al lado de la estación con el techo en el suelo y en la que viven tres perros pequeños.
También tiene varias calles con casas, unas de piedra gris, otras modernas que parecen injertos extraños, y flores en los balcones que gritan que sus moradores no son del color de sus fachadas. El pueblo tiene un bar, un hotel y un albergue. Y al lado de este, un descampado en donde un grupo de turistas baila el chachachá en mitad de la noche con la música sonando en la radio de una furgoneta mal aparcada.
Por las calles se ve siempre poca gente. Son serios y amables. Hablan bajito y como el resto de los habitantes de los pueblos del mundo, todo lo hacen despacio, para desesperación de los que llegan de sitios mas bulliciosos.
Este pueblo tiene las puertas de las casas abiertas, sus niños jugando en la calle sin que nadie los vigile, la ropa tendida al alcance de cualquiera, señales de tranquilidad en cada calle y cada esquina.
En este pueblo muchos aprendieron a encontrar la estrella polar en el cielo, la constelación de Sagitario en el cielo de una noche de verano, el camino de vuelta desde un pinar hasta el albergue en mitad de esa noche.
Pero hay una parte de ese pueblo que ya no está allí, está en Ana Maria, Belén, Amelia, Fernando, Juani, Agustín, May, Carmina, Cristina, Jacoba, Ligia, Concha, Elena, Feli, Bera, Puri, Valle, Miguel, . . . que se llevaron en la mochila de los buenos recuerdos un trocito de todo lo que allí vieron y vivieron.
Se lo llevaron muy lejos, hacia el sur.

Miguel García

ENTRE LOS PICOS DE URBIÓN

He estado con vosotras, no os diré mi nombre aunque al final, quizás lo descubráis.
Una suave mañana de verano os ha acompañado hacia el punto de encuentro. Dos vehículos repletos de esperanza en que todo salga bien os espera, lo adornan un nombre fabricado con esfuerzo y tesón “Pedal y Aventura”.
Un punto de inquietud a alguna de vosotras os acompaña “es la primera vez”, a otras no tanto, ya conocen el caudal de buenas sensaciones que de otras ocasiones se ha ido creando.
Ya los vehículos os transportan por carretera, aunque más os parece anchas y hermosas avenidas bordeadas por un horizonte que confluyen con el infinito.
Habéis llegado, os acomodáis, las dudas van disipándose lentamente como la niebla que ha estado meciéndose en la cuenca del río, vuestros corazones viciados de la desesperante cotidianidad va dejándole paso al aire nuevo.
La caminata va a empezar, miráis hacia arriba, tendréis que subir mucho, algunas pensáis que es demasiado que estáis poco acostumbradas, (quizás tanta rutina os ha habituado a mirar a ras del suelo) pero ahora no, ahora seguís con la cabeza erguida, divisáis la montaña que os espera y os decís “ llegaré” y lo haréis como dijo el poeta “lo importante no es llegar el primero sino saber llegar”.
Empezáis, durante todo el tiempo estáis acompañadas por los entrañables caminos, donde vuestra charla se confunde con la singular melodía de los árboles, vendrá la roca dura, las deslizantes piedras, los alfombrados prados, los refrescantes riachuelos con aguas cristalinas, la presencia placentera de las vacas, los pájaros os observan desde su majestuosa altura, el vuelo de los insectos...todos os acompañan. Hacéis una parada, bebéis agua, algún fruto seco, estáis algo cansadas pero os sentís más fuertes, ya sabéis que llegaréis, vuestras dudas van diluyéndose como azúcar en un reconfortante café.
Queréis hablar de los rincones de vuestro corazón, el esfuerzo os limita pero ya llegarán los apacibles llanos que impulsarán vuestros cuerpos como las henchidas velas empuja la proa de un velero para atravesar de parte a parte las agresivas olas.
Pasáis el bosque y allí orgullosa una pared vertical de la montaña os da la bienvenida a sus pies un mullido prado envuelve vuestra mente, os abrazáis con ternura al momento, os dejáis llevar por el manto de belleza que la madre naturaleza os ofrece y sentís que reclama respeto, sentís como vuestro el dolor de saber que otras partes de su cuerpo están siendo quemados de forma inmisericorde por ruines hijos.
Estáis llegando arriba, el calor calienta vuestra piel, los pies ya empiezan a poneros a prueba, vuestro rostro, vuestros pulmones reciben la suave brisa de la cima, oteáis y un sembrado de montañas os rodea. Buscáis un lugar para vuestros manjares, (nadie lo diría pero así os parece) como si de apetito sexual se tratara con pasión os lo coméis, volvéis a mirar ¿dónde encontrar un salón tan inmenso? ¡cómo os llena de satisfacción¡, ¡estáis tan por encima del mundanal ruido¡ el azul del cielo os embarga, vuestras risas es la mejor prueba de ello, ya hasta vuestros rincones del alma quieren salir como la luna que saldrá en lontananza.
Regresáis, queda aún la bajada, las piernas cansadas como sonámbulas os llevan, algunos de vuestros cuerpos están llenos de groseros gases, lucháis por aligerar peso y silenciosamente conseguís eliminarlos.
Llegáis, la ducha os espera, entráis, buscáis con ansiedad el caudal de agua fresca que resbala por vuestra piel como suaves y acariciadoras manos, por unos momentos os abandonáis al placer de la cascada de gotas cayendo por vuestros cuerpos aunque no podéis seguir mucho tiempo, las demás esperan el relevo.
Los días siguen, las eternas piedras de la ciudad, el aroma, el sabor de los vinos y de los quesos han sabido de vuestra presencia. Ha llegado la noche, miráis el firmamento, allí os observa “La Vía Láctea”, volvéis a mirar ¿cómo imaginar el final? Y allí mucho más cerca pero tan lejana la indicadora de navegantes de todos los tiempos “La Estrella Polar” ella está ahí y estará siempre a lo largo de la mayor de vuestras vidas, miradla con pasión y veréis en el universo de vuestra mente, los rostros y las risas de los que ya nunca volveréis a ver, miradla porque ella estará ahí a pesar de las luces de vuestras ciudades, ella os dará su luz.
Los días pasan, la vuelta se acerca.
Llegaréis otra vez al lugar donde no entenderán vuestra proeza, pero en vuestro universo están las orgullosas cumbres, los apacibles lagos, los armoniosos valles y sobre todo vuestras risas, habéis mirado alto, la Estrella Polar, aún de día, os mira y firmemente habéis dicho “he ido porque me ha dado la gana” habéis soltado lastre, ahora sois menos sobrevivencia, ahora sois más VIDA.
¿Comprendéis? Ya os he dicho mi nombre.
(Anónimo)

AL RATO TIRO PARA LA PLAYA . . .

Sevilla 8 Agosto 2005


Al rato tiro para la playa. Demasiado calor en este superconglomerado urbano. Tengo ante mí un pequeño caos, mezcla de equipaje en el salón, el que voy a trasladar conmigo y el que dejo durmiendo a la espera de limpieza y orden: botas, sandalias, mochila y mochilita, cantimplora, gorra, calcetines y más calcetines… ¡todos con el mismo color!; camisas de cuadros, lunares o lisas diferencian cada día de salida. Mis camisas están tiesas, huelen a sudor pero también a brezos, sabinales, pinos negros y negrales, a piedra caliza y tierra, a aguas de manantial, a dolor de ampollas, a frío, calor, sed y, visiones de la montaña que te convierten en un pequeño dios –o diosa, según se mire-, a sentir bajo esta capa de mortal que soy polvo de estrella hermano de Vega, Arturo o la Estrella Polar, y hermana de todo lo que compone ese espejismo de altura que nos ha envuelto a todos en estos días.

No quiero abusar de este espacio para insertar mis notas de viaje, ni abrumar con las experiencias de la estancia en Soria. Por el contrario, aprovecho la infraestructura para agradecer a Fernando y Amelia, me hayan hecho descubrir una parte de mí –la de polvo…- en estas rutas por la Sierra de Neila, en el Pico de Urbión o en el de Cebollera. Y a ti Miguel, mi parte de agradecimiento, por captar con tu supercámara esos momentos que serán tan eternos como hayan de ser nuestros corazones.

Aquí os adjunto un archivo megaguay de un “Instante” en el que mis “compis” son los protagonistas de la aventura cósmica… ¿Eran conscientes de lo que acontecía en aquel momento?


M. Jesús Escribano (May)



30 julio 2005

MIS EXPERIENCIAS DE UN VIAJE CON PEDAL Y AVENTURA

¿QUÉ HACEMOS AQUÍ?
Elisa Arenas (julio-2005)


Subían en fila india por el estrecho y empinado sendero de la ladera de la colina. Era especialmente duro por tener el sol de frente, la escasez de vegetación y sombra aunque confiaban que compensara por el paisaje que se podría disfrutar desde la cumbre.
Sólo compartían el interés por la naturaleza. Habían aparcado obligaciones laborales y familiares para agotarse subiendo y bajando collados.
Cuando el ancho del sendero lo permitía avanzaban en parejas, casualmente las mismas que compartían dormitorio arbitrariamente por las noches.
En las primeras salidas los comentarios eran sobre las plantas, los animales o el paisaje; pero fueron cambiando según avanzaba la semana.
- Estuve viviendo dos años allí –comentaba Carmela a Nina –con mi novio.
- ¿Y qué pasó? ¿No sigues con él?
- Lo dejamos y me volví. Ten cuidado que te puedes pinchar- comentó mientras sujetaba un rosal silvestre-. La verdad es que ahora estoy pasando un período de abundancia inesperado. Podría decirse que tengo tres novios.
- Chica, pues pásame alguno, que yo no tengo –contestó Nani entre risas no muy convincentes.
- Bueno, ninguno es de aquí. De hecho el argentino se ha imaginado algo y me ha dicho que lo dejemos pero es el que menos me importa. La semana que viene iré a ver al sueco y me apetece mucho.
Reyes y Gloria iban justo detrás y era imposible no oír la conversación. Alex que marchaba en cabeza, gritó:
- Vamos a hacer una parada en la fuente para beber o llenar la cantimplora.


Después de refrescarse, Reyes y Gloria se sentaron a la sombra.
- Esto que te voy a decir no lo sabe nadie.
Gloria se dispuso a oír pensando en los efectos desinhibidores que produce la naturaleza.
- Aquella ruta en la que nos conocimos fue la primera vez que salí al campo. Estaba con un chico que aunque me quería mucho, no estaba enamorado de mí. Yo lo estaba pasando muy mal y otra amiga que se estaba separando me dijo que estas salidas le venían muy bien. Además, también me puede servir para conocer gente.
- ¿Tu crees?- Gloria se apoyó en el tronco de un árbol para descansar y observar mejor a Reyes-. Cambiando de tema, ¿has oído la conversación? Yo conocí a Carmela en el grupo con el que salía antes, pero hace un año que no la veía y ya no es la misma.
- ¿Era tan altiva y distante? Parece que nos mira a todos pensando que somos menos interesantes que ella.
- Lo era mucho más. En aquella época coincidíamos todos los fines de semana pero no me dirigió la palabra una sola vez y a mí tampoco me apeteció intentarlo. Pero ahora, ¿te acuerdas que ayer me pidió el teléfono por si al volver quedábamos para tomar una cerveza?
- Pues ya no tiene edad como para tontear tanto.
- No es tan mayor, sólo es que tiene la cara descompuesta. Recuerdo del año pasado que era muy guapa, pero se le nota que lo está pasando mal a pesar de presumir tanto de novios sabiendo que lo escucharíamos. Y Nina a pesar de decir que está sola, tengo la sensación de que en realidad tiene alguien para quien es importante.
- Estará casado, le he notado en la mirada que lo echa de menos.
Alex se puso en pie.
- Vamos a subir un poco más, ya no queda mucho. Después paramos para la comida y empezamos a bajar.


Siguieron avanzando en silencio, pues el esfuerzo y el calor no les permitía ni siquiera hablar. Después de comer y descansar, comenzaron la bajada que aunque resultaba difícil porque había que tener cuidado para no resbalar, les permitía disfrutar del paisaje con la luz del atardecer. En más de una ocasión se pararon para fotografiar las impresionantes vistas.
Por la noche después de cenar era el momento de la esperada y relajante ducha.
- Pues tendrás que preguntarle si quiere ser tu novio- escuchó Gloria a través de la ventana abierta del baño. Era la voz de Nani que desde la habitación contigua estaría hablando con Carmela.
Siguió untándose crema en las piernas y aunque no le hubiera importado seguir oyendo la conversación, no tenía intención de escuchar a propósito. Salió al dormitorio donde Reyes estaba viendo la televisión.
- Están hablando de los novios de Carmela. No pensaba que ese tema diera para tanto.
- ¿Qué dicen?
- Ahora sólo se oye el murmullo de la conversación, ya no se entiende lo que hablan.
- Para haberse conocido en este viaje tienen mucha confianza. Bueno, vamos a dormir ya que la ruta de mañana es larga.
- Buenas noches –y Gloria apagó la luz.
Al día siguiente para el desayuno, Carmela apareció la última y con ojeras.
- ¿No has dormido bien? Tienes mala cara –le preguntó Alex.
- Problemas de amores –respondió Nina y Carmela le lanzó una mirada de reproche por la indiscreción.
- Como ya estamos todos, os explico la ruta de hoy- empezó Alex.


Ya en marcha, Gloria comenta a Reyes:
- ¿Has visto los ojos de Carmela? Ha debido de estar llorando toda la noche.
- La habrán llamado o habrá recibido algún mensaje con malas noticias.
- ¿No crees que haya venido al viaje huyendo precisamente de eso?
- Gloria, ¿y no es eso por lo que tú has venido?

20 mayo 2005

Bienvenidos

Hola amigos:
Porque el mundo del senderismo y la bicicleta hace amigos, hemos participado en la creación de este "blog", que a fin de cuentas es un lugar escrito de encuentro.
En este ente extraño podemos expresarnos, cada uno en la dirección que quiera.
Abrimos una puerta de un sitio común para que digas a los demás lo que piensas y quieras trasmitir.
" A mí se me ocurre escribir algo de la última ruta que hice. A mí pedir consejo o información de una crema solar. A mi me apetece escribir una receta de cocina que me sale muy bien. A mí se me ocurre invitar a amigos a una fiesta. A mí se me ocurre preguntar si alguien conoce una casa rural chula en la Conchinchina.....
Como tenemos que adaptarnos a las limitaciones que nos pone la tecnología, tendremos que escribir nuestras cartas a una dirección de correo electrónico, cuyo titular o "Administrador" se encargará de publicar en la página.
Una vez que aparezca el texto en la página, todo el mundo podrá responder o incluir comentarios, directamente debajo del texto. "coments"
Cada carta aparecerá con la fecha de publicación, para que sepamos desde cuando está publicada.
Todo es empezar y ver si nos sirve como un medio de comunicación interesante.
La dirección de correo a la que tenéis que enviar vuestros correos es:
En la página web de Pedal y Aventura pondremos un enlace con esta página, para darle más proyección.
Existirán dos Administradores para la publicación y control de los textos. Uno de ellos será Fernando de Pedal y Aventura y el segundo un senderista asiduo, que identificaremos más adelante.
Esta página no se crea para divulgar las actividades de Pedal y Aventura, aunque podamos hablar de ellas en nuestras aportaciones escritas. Tampoco seguirá criterios empresariales, sino que se regira por la libre aportación de quien quiera participar, con las únicas limitaciones del respeto y las buenas costumbres.
Esperamos vuestras aportaciones y comentarios para que la máquina funcione.
Un afectuoso saludo para todos.
Fernando Camacho (PyA)
posted by Fernando PyA @ 8:08 PM 2 comments

martes 6 de enero de 2009

PALABRAS, PALABRAS 2005

21 septiembre 2005

Palabras, palabras, . . .
Puesta de sol sobre la cara norte del Mulhacén
(Nota: Hacer clic sobre la foto para verla ampliada.)Hace algún tiempo, le comentaba a un conocido como había sido una ruta por Sierra Nevada. Al describírsela sentí que no había podido transmitirle - y mira que lo intenté - lo que se siente en algunos momentos en los que después de muchas horas de camino te apartas un poco de tus compañeros y sientes el silencio y la inmensidad de lo que te rodea. Por mucho que lo describas, la cara de quien te escucha te grita : "¿Y para eso tanto esfuerzo?". Había dado por tarea imposible el hacer comprender lo que es esa sensación hasta que anoche, leyendo, encontré el párrafo que a continuación copio. Está escrito por José Saramago, él también ha experimentado lo que es el caminar solo por una montaña que no es más que un enorme pedregal sin atractivo aparente, pero a diferencia de mí, sí ha sabido expresarlo con palabras, que quiero compartir aquí con los que leéis este extraño artilugio que es el Blog.
Miguel
"El placer profundo, inefable, que es andar por estos campos desiertos y barridos por el viento, subir un repecho difícil y mirar desde allí arriba el paisaje negro, desértico, desnudarse de la camisa para sentir directamente en la piel la agitación furiosa del aire, y después comprender que no se puede hacer nada más, las hierbas secas, a ras de suelo, estremecen, las nubes rozan por un instante las cumbres de los montes y se apartan en dirección al mar y el espíritu entra en una especie de trance, crece, se dilata, va a estallar de felicidad. ¿Qué más resta, sino llorar?"
Cuadernos de LanzaroteJosé Saramago

mis esxperiencias con pedal y aventura 2005

30 julio 2005

MIS EXPERIENCIAS DE UN VIAJE CON PEDAL Y AVENTURA
¿QUÉ HACEMOS AQUÍ?Elisa Arenas (julio-2005)Subían en fila india por el estrecho y empinado sendero de la ladera de la colina. Era especialmente duro por tener el sol de frente, la escasez de vegetación y sombra aunque confiaban que compensara por el paisaje que se podría disfrutar desde la cumbre.Sólo compartían el interés por la naturaleza. Habían aparcado obligaciones laborales y familiares para agotarse subiendo y bajando collados.Cuando el ancho del sendero lo permitía avanzaban en parejas, casualmente las mismas que compartían dormitorio arbitrariamente por las noches.En las primeras salidas los comentarios eran sobre las plantas, los animales o el paisaje; pero fueron cambiando según avanzaba la semana.- Estuve viviendo dos años allí –comentaba Carmela a Nina –con mi novio.- ¿Y qué pasó? ¿No sigues con él?- Lo dejamos y me volví. Ten cuidado que te puedes pinchar- comentó mientras sujetaba un rosal silvestre-. La verdad es que ahora estoy pasando un período de abundancia inesperado. Podría decirse que tengo tres novios.- Chica, pues pásame alguno, que yo no tengo –contestó Nani entre risas no muy convincentes.- Bueno, ninguno es de aquí. De hecho el argentino se ha imaginado algo y me ha dicho que lo dejemos pero es el que menos me importa. La semana que viene iré a ver al sueco y me apetece mucho.Reyes y Gloria iban justo detrás y era imposible no oír la conversación. Alex que marchaba en cabeza, gritó:- Vamos a hacer una parada en la fuente para beber o llenar la cantimplora.Después de refrescarse, Reyes y Gloria se sentaron a la sombra.- Esto que te voy a decir no lo sabe nadie.Gloria se dispuso a oír pensando en los efectos desinhibidores que produce la naturaleza.- Aquella ruta en la que nos conocimos fue la primera vez que salí al campo. Estaba con un chico que aunque me quería mucho, no estaba enamorado de mí. Yo lo estaba pasando muy mal y otra amiga que se estaba separando me dijo que estas salidas le venían muy bien. Además, también me puede servir para conocer gente.- ¿Tu crees?- Gloria se apoyó en el tronco de un árbol para descansar y observar mejor a Reyes-. Cambiando de tema, ¿has oído la conversación? Yo conocí a Carmela en el grupo con el que salía antes, pero hace un año que no la veía y ya no es la misma.- ¿Era tan altiva y distante? Parece que nos mira a todos pensando que somos menos interesantes que ella.- Lo era mucho más. En aquella época coincidíamos todos los fines de semana pero no me dirigió la palabra una sola vez y a mí tampoco me apeteció intentarlo. Pero ahora, ¿te acuerdas que ayer me pidió el teléfono por si al volver quedábamos para tomar una cerveza?- Pues ya no tiene edad como para tontear tanto.- No es tan mayor, sólo es que tiene la cara descompuesta. Recuerdo del año pasado que era muy guapa, pero se le nota que lo está pasando mal a pesar de presumir tanto de novios sabiendo que lo escucharíamos. Y Nina a pesar de decir que está sola, tengo la sensación de que en realidad tiene alguien para quien es importante.- Estará casado, le he notado en la mirada que lo echa de menos.Alex se puso en pie.- Vamos a subir un poco más, ya no queda mucho. Después paramos para la comida y empezamos a bajar.Siguieron avanzando en silencio, pues el esfuerzo y el calor no les permitía ni siquiera hablar. Después de comer y descansar, comenzaron la bajada que aunque resultaba difícil porque había que tener cuidado para no resbalar, les permitía disfrutar del paisaje con la luz del atardecer. En más de una ocasión se pararon para fotografiar las impresionantes vistas.Por la noche después de cenar era el momento de la esperada y relajante ducha.- Pues tendrás que preguntarle si quiere ser tu novio- escuchó Gloria a través de la ventana abierta del baño. Era la voz de Nani que desde la habitación contigua estaría hablando con Carmela.Siguió untándose crema en las piernas y aunque no le hubiera importado seguir oyendo la conversación, no tenía intención de escuchar a propósito. Salió al dormitorio donde Reyes estaba viendo la televisión.- Están hablando de los novios de Carmela. No pensaba que ese tema diera para tanto.- ¿Qué dicen?- Ahora sólo se oye el murmullo de la conversación, ya no se entiende lo que hablan.- Para haberse conocido en este viaje tienen mucha confianza. Bueno, vamos a dormir ya que la ruta de mañana es larga.- Buenas noches –y Gloria apagó la luz.Al día siguiente para el desayuno, Carmela apareció la última y con ojeras.- ¿No has dormido bien? Tienes mala cara –le preguntó Alex.- Problemas de amores –respondió Nina y Carmela le lanzó una mirada de reproche por la indiscreción.- Como ya estamos todos, os explico la ruta de hoy- empezó Alex.Ya en marcha, Gloria comenta a Reyes:- ¿Has visto los ojos de Carmela? Ha debido de estar llorando toda la noche.- La habrán llamado o habrá recibido algún mensaje con malas noticias.- ¿No crees que haya venido al viaje huyendo precisamente de eso?- Gloria, ¿y no es eso por lo que tú has venido?

AL RATO TIRO PA LA PLAYA

10 agosto 2005

AL RATO TIRO PARA LA PLAYA . . .
Sevilla 8 Agosto 2005
Al rato tiro para la playa. Demasiado calor en este superconglomerado urbano. Tengo ante mí un pequeño caos, mezcla de equipaje en el salón, el que voy a trasladar conmigo y el que dejo durmiendo a la espera de limpieza y orden: botas, sandalias, mochila y mochilita, cantimplora, gorra, calcetines y más calcetines… ¡todos con el mismo color!; camisas de cuadros, lunares o lisas diferencian cada día de salida. Mis camisas están tiesas, huelen a sudor pero también a brezos, sabinales, pinos negros y negrales, a piedra caliza y tierra, a aguas de manantial, a dolor de ampollas, a frío, calor, sed y, visiones de la montaña que te convierten en un pequeño dios –o diosa, según se mire-, a sentir bajo esta capa de mortal que soy polvo de estrella hermano de Vega, Arturo o la Estrella Polar, y hermana de todo lo que compone ese espejismo de altura que nos ha envuelto a todos en estos días.
No quiero abusar de este espacio para insertar mis notas de viaje, ni abrumar con las experiencias de la estancia en Soria. Por el contrario, aprovecho la infraestructura para agradecer a Fernando y Amelia, me hayan hecho descubrir una parte de mí –la de polvo…- en estas rutas por la Sierra de Neila, en el Pico de Urbión o en el de Cebollera. Y a ti Miguel, mi parte de agradecimiento, por captar con tu supercámara esos momentos que serán tan eternos como hayan de ser nuestros corazones.Aquí os adjunto un archivo megaguay de un “Instante” en el que mis “compis” son los protagonistas de la aventura cósmica… ¿Eran conscientes de lo que acontecía en aquel momento?
M. Jesús Escribano (May)

1 octubre 2005

01 octubre 2005

Hace un año
Hace un año, en septiembre de 2004, me llamó Fernando un día para avisarme de que estaba pensando hacer una ruta junto a unos amigos suyos por Sierra Nevada. Se trataba de subir desde Lanjarón hasta el pico del Caballo. Ninguno de los que íbamos conocíamos el camino y aquello tenia un cierto aire de descubrimiento y aventurilla. Tardaríamos dos días entre la ida y la vuelta y pasaríamos la noche en un refugio. Me uní al grupo sin dudarlo un momento y me alegré de haberlo hecho; Lo pasamos muy bien y es un fin de semana del que guardo un recuerdo muy bueno.
A continuación puedes ver estas fotos del lugar durante esos dos días, tomadas por Chema, uno de los miembros del grupo.Y todo esto te lo cuento ahora porque esa zona que recorrimos ha desaparecido. La han quemado, involuntariamente sí, pero la han quemado. Los informativos dicen que el fuego ya fue extinguido pero acabo de ver en un foro de montañeros unas fotos tomadas en esa zona y me temo que el fuego se ha apagado por la sencilla razón de que ya no quedaba nada más que pudiera quemarse. Y pensando sobre ello me doy cuenta de que si algún día llego a tener hijos, nunca podré ir con ellos a ese lugar y que lo vean como nosotros lo vimos el año pasado. Cuando se haya regenerado hasta borrar las huellas de ese incendio yo ya seré un anciano y no estaré en condiciones de hacer una ruta con ese grado de exigencia física. Así que ya ves, lo que hay en las fotos que estás viendo ya no existe. Algún día volverá a existir, pero será para otra generación, no para la nuestra. Para nosotros se ha perdido para siempre.Y como no es este el lugar de las cosas tristes no voy a seguir escribiendo.
Miguel
posted by Miguel @ 1:52 PM

At 1:39 PM, Fernando PyA said...
He leído la triste carta de Miguel y no he podido quedarme quieto. También a mí se me heló la sangre cuando me enteré que el alto valle de Lanjarón, la casa forestal de Tello, lugar en donde los ingenieros de montes de hace ya unos añicos, les dió por probar suerte con diferentes especies arbóreas y por las cualidades del terreno, dieron sus frutos.Hoy, mejor dicho, ayer, era un amplio bosque de pinos y en los alrededores de la casa, álamos,pinsapos, castaños, nogales, secoyas gigantes, abetos, cipreses de Lawson y alguna otra más. No sé como habrá quedado todo, pero las noticias no eran muy alentadoras. He leído que pinos, castaños y zonas de cultivos: olivos, almendros...Sea como sea, el campo se quema y la mayoría de las veces es por pura negligencia e indiferencia.Espero Miguel, que al menos parte de nuestro Tello, el de todos, se haya salvado aunque sea por "chiripa".Un abrazoFernando.
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1 octubre 2005

01 octubre 2005

Hace un año
Hace un año, en septiembre de 2004, me llamó Fernando un día para avisarme de que estaba pensando hacer una ruta junto a unos amigos suyos por Sierra Nevada. Se trataba de subir desde Lanjarón hasta el pico del Caballo. Ninguno de los que íbamos conocíamos el camino y aquello tenia un cierto aire de descubrimiento y aventurilla. Tardaríamos dos días entre la ida y la vuelta y pasaríamos la noche en un refugio. Me uní al grupo sin dudarlo un momento y me alegré de haberlo hecho; Lo pasamos muy bien y es un fin de semana del que guardo un recuerdo muy bueno.
A continuación puedes ver estas fotos del lugar durante esos dos días, tomadas por Chema, uno de los miembros del grupo.Y todo esto te lo cuento ahora porque esa zona que recorrimos ha desaparecido. La han quemado, involuntariamente sí, pero la han quemado. Los informativos dicen que el fuego ya fue extinguido pero acabo de ver en un foro de montañeros unas fotos tomadas en esa zona y me temo que el fuego se ha apagado por la sencilla razón de que ya no quedaba nada más que pudiera quemarse. Y pensando sobre ello me doy cuenta de que si algún día llego a tener hijos, nunca podré ir con ellos a ese lugar y que lo vean como nosotros lo vimos el año pasado. Cuando se haya regenerado hasta borrar las huellas de ese incendio yo ya seré un anciano y no estaré en condiciones de hacer una ruta con ese grado de exigencia física. Así que ya ves, lo que hay en las fotos que estás viendo ya no existe. Algún día volverá a existir, pero será para otra generación, no para la nuestra. Para nosotros se ha perdido para siempre.Y como no es este el lugar de las cosas tristes no voy a seguir escribiendo.
Miguel
posted by Miguel @ 1:52 PM

At 1:39 PM, Fernando PyA said...
He leído la triste carta de Miguel y no he podido quedarme quieto. También a mí se me heló la sangre cuando me enteré que el alto valle de Lanjarón, la casa forestal de Tello, lugar en donde los ingenieros de montes de hace ya unos añicos, les dió por probar suerte con diferentes especies arbóreas y por las cualidades del terreno, dieron sus frutos.Hoy, mejor dicho, ayer, era un amplio bosque de pinos y en los alrededores de la casa, álamos,pinsapos, castaños, nogales, secoyas gigantes, abetos, cipreses de Lawson y alguna otra más. No sé como habrá quedado todo, pero las noticias no eran muy alentadoras. He leído que pinos, castaños y zonas de cultivos: olivos, almendros...Sea como sea, el campo se quema y la mayoría de las veces es por pura negligencia e indiferencia.Espero Miguel, que al menos parte de nuestro Tello, el de todos, se haya salvado aunque sea por "chiripa".Un abrazoFernando.
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